Un detective encontró un cuadro de Picasso robado hace veinte años

Un detective holandés apodado el «Indiana Jones del arte» encontró una pintura de Pablo Picasso, valuación en unos 25 millones de euros, que había sido robada en 1999 del yate de un jeque saudita en la riviera francesa.

Arthur Brand contó esta mañana que a comienzos de marzo entregó a una compañía de seguros la obra Portrait de Dora Maar, también conocida como Buste de Femme (Dora Maar). El descubrimiento de la obra inspirada por una de las más mujeres más influyentes en la obra de Picasso fue el punto alto de una investigación de cuatro años sobre aquel robo en Coral Island, cuando el barco estaba anclado en Antibes.

Dos décadas más tarde y sin ninguna pista, cuando la policía francesa parecía resignada, el retrato que colgado en la casa de Picasso hasta su muerte, en 1973, parecía perdido para siempre. Pero luego de seguir una pista que lo condujo por el submundo criminal holandés, dos intermediarios se presentaron en la oficina de Brand hace 10 días con el famoso cuadro.

«Ellos traían la pintura, valuada en unos 25 millones de euros, envuelta en una sábana y en una bolsa negra de residuos», dijo Brand a la AFP. La anterior hazaña del detective Brand había sido el hallazgo y devolución a Chipre de un mosaico de 1.600 años de antigüedad, el año pasado. Y en 2015 se había hecho famoso por encontrar los «caballos de Hitler», dos estatuas de bronce del artista nazi Joseph Thorak.

Ese año, Brand recibió informaciones de que «un Picasso robado de un yate» estaba circulando en Holanda, aunque «en ese momento no sabía exactamente» de qué obra se trataba.La obra, en realidad, había caído en el circuito criminal, donde circuló durante varios años como garantía de pagos, «aparecía aquí en un negocio de drogas, años más tarde en un negocio de armas», dijo el detective.

Desde el robo, la obra cambió de manos «una decena de veces», y eso despertaba temores sobre el estado de la pintura. Fueron necesarios varios años y algunas pistas falsas hasta que pudo determinar que era el Picasso robado del yate del multimillonario saudita Abdul Mohsen Abdulmalik Al Sheik.

Brand hizo correr la voz en el submundo holandés sobre su interés en el Buste de Femme (Dora Maar), y a comienzos de marzo tuvo éxito. «Dos representantes de un empresario holandés me contactaron, diciendo que su cliente tenía la pintura», relató. Según sus informaciones, ese empresario «pensó que el Picasso era parte de un negocio legítimo. Resulta que el negocio fue realmente legítimo, pero el método de pago no lo fue», contó Brand.

De inediato alertó a las policías de Holanda y Francia. Las autoridades francesas ya habían cerrado el caso y ante la actual situación adelantaron que no procesarán al empresario y actual propietario de la obra.

De acuerdo con Brand, era necesario actuar rápidamente para evitar que la obra vuelva de desaparecer. «Le dije a esos intermediarios: ‘Es ahora o nunca, porque la pintura probablemente está en mal estado. Tenemos que actuar tan rápido como podamos'».

Finalmente, hace poco más de una semana, Brand abrió la puerta de su modesto apartamento en Ámsterdam, y allí estaban los dos intermediarios con la obra. «Colgué el Picasso en mi pared durante una noche, y así convertí a mi apartamento en uno de los más caros de Ámsterdam por un día», dijo Brand a las carcajadas.

Al día siguiente, un experto en Picasso en la galería Pace en Nueva York voló a la Holanda para verificar la autenticidad en un lugar seguro. También estaba presente el detective británico Dick Ellis, fundador del escuadrón del Scotland Yard sobre arte y antigüedades, y quien viajó en representación de una compañía de seguros no identificada.

«No hay dudas que es el Picasso robado», dijo Ellis a la AFP. Ellis es famoso por haber recuperado varias obras robadas, inclusive El grito, de Edward Munch, llevado de la Galería Nacional de Noruega en 1994.

El retrato de Picasso está ahora en manos de una compañía de seguros y tendrán que decidir los próximos pasos, explicaron Brand y Ellis.