Me paso la cuarentena cocinando con mi hija, cuenta Zaira Nara

Zaira Narafue hace unos meses una pionera en esto de “tomar distancia” para preservar la salud. Claro que ella multiplicó ese metro, metro y medio o dos metros por varios miles y miles, y en busca de paz, sosiego y una vida un poco mejor y más tranquila para ella, su marido y sus chicos se fue a vivir a San Martín de los Andes, cerquita de Villa La Angostura y de Bariloche.

Muchos dicen un metro, la mayoría un metro y medio, y unos pocos, los más previsores, estiran la medida hasta los dos metros. La distancia social (“sana distancia” en algunos países del continente) llegó para quedarse, según los médicos que han inundado la tele desde que la pandemia de coronavirus arrasó con la vida y las costumbres de la población del Mundo.

Allí nació su segundo hijo, Viggo, y allí la encontró la cuarentena obligatoria con la que todo el planeta trata de frenar el avance del coronavirus. Es, entonces, un aislamiento distinto al del resto de la gente, o por lo menos a la de los millones y millones que viven, como ella hasta diciembre, en la ciudad o en el gran Buenos Aires. Cuando Zaira corre la cortina o abre las ventanas, ve coloridas montañas, vastas arboledas y un cielo abierto y en general diáfano. Pero cuarentena al fin, la modelo se vio obligada como todos a pasar un montonazo de tiempo entre cuatro paredes.

La morocha transita un encierro que en los últimos días se le abarrotó de emociones: el cumpleaños de 4 de su hija Malaika y el video que le mandó Paula Chaves pidiéndole que sea la madrina de Filipa, la beba que esperan con Pedro Alfonso.

Zaira cuenta, “No me esperaba todo esto. Me llenó de tanto amor que no puedo parar de mirar el video. Pasamos miles de momentos juntas, la mayoría fueron hermosos, pero también existieron de los otros, los malos, y no pudieron quebrar nuestra relación”.

Y remarcó, “Claro que sí, bebita, ¡¡recontra sí!!”, se apuró a decir antes de que Paula pudiera entrar en alguna duda. “En medio de tanta angustia, incertidumbre y tristeza que estamos viviendo, esto es un mimo”.

Hace unos pocos le había festejado el cumple a su nena, con la que en estos días “bajo techo” se recibieron de cocineritas. “Siempre juntas, chiquita mía. Recién levantadas o súper maquilladas y con nuestro mejor vestido. Las dos como grandes compañeras, te deseo una vida libre y llena de colores. Rodeada de amigos, animalitos y naturaleza. Hace 4 años llegaste a mi vida para hacerme la mamá más feliz del mundo. Despertarme todas las mañanas con ese abrazo y ese beso tan dulce es lo mejor que me pasó en la vida”.

La modelo responde al gran interrogante que asola a todos por estos días, ¿Y cómo lleva ella la cuarentena?: “Trato de poner un poco de normalidad haciendo con Mali actividades que le gusten mucho. Para ella, un hermanito más un cumple en cuarentena es un montón y por eso compartimos el amor por la cocina. Trato de proponerle ideas saludables para que incorpore ese hábito a la hora de los snacks y postres que tanto me pide. Por eso hacemos muchas cosas caseras, sobre todo helados”.