Organizaciones barriales proponen la defensa de los playones ferroviarios

Organizaciones barriales y ambientales se proponen unificar la defensa de los playones ferroviarios, para que sigan perteneciendo al espacio público y se construyan allí parques y plazas, en medio de la crisis por la falta de vivienda y la grave escasez de espacios verdes en la Ciudad de Buenos Aires.

Estos playones ferroviarios fueron cedidos por la Nación, durante la presidencia de Mauricio Macri, al Gobierno porteño cuando terminaba la gestión. Por su parte, el Gobierno de la Ciudad ofrece esos terrenos al mercado inmobiliario sin tomar en cuenta que son los últimos disponibles de una urbe densamente poblada, donde falta vivienda social y espacios verdes. Los vecinos exigen que se conviertan en espacios verdes para el disfrute comunitario.

Estos terrenos cedidos son los de los playones de Colegiales, Caballito, Palermo, Chacarita, Retiro, Villa Urquiza y La Boca. Las organizaciones vienen pujando desde hace tiempo por evitar la venta y la urbanización de estos playones. “Por eso surgió la propuesta de unificar los conflictos de todos los playones, aunque tengan características e historias diferentes. En definitiva, son las últimas tierras que quedan en la ciudad. Para nosotros, entregarlas a la especulación inmobiliaria es un despojo”, dijo María Ghitman, vecina de Colegiales.

Durante los gobiernos de Macri y Larreta en la Ciudad se vendieron más de 400 hectáreas urbanas. Ahora quieren vender y concesionar la Costanera Norte, la operación está frenada transitoriamente por una resolución judicial. Mientras, en la Ciudad no para de crecer el número de inquilinos y el 40 por ciento de las propiedades están vacías.

Estos predios formaron parte de una cesión de tierras que realizó Mauricio Macri a la Ciudad un día después de perder las elecciones generales el año pasado. Esa cesión fue duramente criticada por la Sindicatura General de la Nación. En febrero pasado, el presidente Alberto Fernández firmó otro decreto que suspendió la cesión de las tierras y ordenó una revisión a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que aún no se expidió.

Los vecinos saben que las playas ferroviarias están en riesgo de pasar a manos del mercado inmobiliario. El playón de Colegiales, un barrio que tiene apenas 0,7 m2 de verde por habitante, abarca cinco hectáreas ubicadas entre las vías del tren Mitre, desde Juramento hasta Santos Dumont, y los frentes de Benjamín Matienzo, Concepción Arenal y Dorrego, desde Crámer hasta la avenida Álvarez Thomas. De los 9 lotes que forman el predio, cinco ya fueron subastados por la AABE: cuatro fueron comprados por la empresa Sancor Seguros por 19,2 millones de dólares y uno quedó para la empresa EMFISA por 5,6 millones de dólares.

Los cuatro restantes, que fueron incluidos en la última cesión de tierras, aún no fueron vendidos porque hubo varias subastas frustradas. Para Ghitman, la movilización de los vecinos está logrando su efecto: “Las ventas son inconstitucionales. Debían haber pasado primero por el Congreso ya que eran tierras nacionales. Como todo el proceso es ilegal, se presentaron amparos y los vecinos estamos atentos. Esto asustó a los inversores”.

Igualmente, en los lotes que ya están en manos de privados, se ven carteles de anuncio de obra y se promociona la venta de departamentos desde el pozo de torres que también violentan en Código de Planeamiento Urbano.

En Colegiales hay cuatro lotes en disputa: Moldes 980 (954 metros cuadrados), Moldes 1020 (1358 metros cuadrados), Virrey Olaguer 2797 (1789 metros cuadrados) y Vidal 1480 (2973 metros cuadrados). Todos están cerca de la Estación Colegiales, del ferrocarril Mitre.

Este megaproyecto votado en la Legislatura el 5 de diciembre de 2019 implica la pérdida de los últimos espacios vacantes en la Ciudad.  El valor total de los terrenos, ubicados en zonas lindantes a las estaciones de trenes, es de 8.504.140.000 de pesos, según lo estableció el Tribunal de Tasaciones de Nación.

La ley 6290 aprueba el convenio firmado el 13 de noviembre de 2019 entre organismos nacionales y de la Ciudad y establece la enajenación y transferencia de los predios declarándolos “innecesarios para la gestión”. Se justifica la venta para “el financiamiento de obras de infraestructura de salud y educación, transporte y servicios, equipamiento social, espacios públicos, soluciones hidráulicas, vivienda social, promoción del alquiler social y reurbanización de barrios vulnerables”, un argumento utilizado en todas las ventas de tierras públicas. Los vecinos denuncian que esto no se tradujo en la realidad y que no se hizo ninguna obra.

“Estamos tratando de parar esa ‘marea de hormigón’, desde varios lugares”, dijo Osvaldo Guerrica Echeverría, de la Asociación Amigos del Lago Palermo. La Asociación viene luchando desde hace años contra la construcción del proyecto denominado “Palermo Green”, en el playón ferroviario de 113 mil m2 ubicado entre Juan B. Justo, Soler, Godoy Cruz y Honduras. En total son 27 parcelas construibles, de las cuales ya vendieron 5 por poco más de 27 millones de dólares a diversos grupos inversores y desarrolladores inmobiliarios.

La historia de estos predios se remonta a una ley votada en la Legislatura en 2013, que autorizó ventas de playones ferroviarios en Caballito, Liniers y Palermo. “Durante la administración Macri hubo un festival de ventas truchas y proyectos de urbanización a medida en la Legislatura porteña, agregó Guerrica Echeverría.

En Caballito la historia, también de larga data, tuvo recientemente una buena noticia. El 25 de septiembre la Justicia porteña ratificó la cautelar que frenó las obras, iniciadas en plena pandemia, del emprendimiento conocido como Ciudad Palmera, donde están proyectados edificios de hasta diez pisos y un shopping a cielo abierto.

La Fiscalía de Apelaciones dio entonces el visto bueno a lo decidido por el juez de primera instancia Darío Reynoso, quien había hecho lugar a un planteo del Consejo Consultivo Comunal 6 y de la ONG SOS Caballito para que suspendieran la ejecución del proyecto a cargo de las empresas IRSA y Portland. No estaba evaluado su impacto ambiental.

La obra en cuestión está planificada en un predio de casi 24 mil m2, entre la avenida Avellaneda al 1300 y las vías del ferrocarril Sarmiento. Se propone erigir diez edificios de diez pisos cada uno, galerías con comercios minoristas y garajes comerciales.

Al respecto, Osvaldo Balossi, integrante de la Junta Comunal de Caballito, dijo que Ciudad Palmera “ocasionará un daño ambiental irreparable, colapsará el tránsito porque se trata de una mega manzana, donde se edifica una verdadera muralla de cemento sin apertura de calles, destruirá el comercio a escala barrial y afectará la calidad de vida porque, aunque parezca increíble, ni Metrogas, ni AySA autorizaron las obras”.

En tanto la situación del playón de Chacarita (un predio de unas 50 hectáreas), puesto a la venta en mayo de 2019 a través del Decreto N° 345/2019 del ex presidente Mauricio Macri, quien autorizó la enajenación de todo el predio donde actualmente se encuentra el Barrio Playón de Chacarita y los terrenos destinados para las viviendas nuevas, sin establecer su destino ni restricciones a la venta.

A estos predios en cuestión, se les suman, en la Comuna 12, el playón de la calle Roosevelt al 5200 que tiene 2.773 m2 y fue tasado en 760.500.000 millones de pesos. En Retiro hay un terreno de 5.423 m2 con un valor de 3.375.000.000 millones de pesos, en una zona de alto valor inmobiliario. Por último, hay dos predios en el barrio de La Boca: uno está en la avenida Brasil 34 y tiene 9.197 m2. El otro en Brasil 16 con 16.219 m2. Ambos fueron tasados por 2.851.000.000 millones de pesos.